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LIBROS
Sobreviviendo al Black Hawk Derribado |
7 junio 2012 |
Howard Wasdin, autor del libro Seal TEAM SIX, relata su duro entrenamiento para entrar en los Navy Seal, la élite de la marina norteamericana. Quienes demuestran cualidades casi sobrehumanas pueden aspirar al Team 6, un cuerpo secreto creado después de los atentados de Irán en 1980. La obra empieza narrando de primera mano la operación que acabó con la muerte de Bin Laden en la que participó esta fuerza de combate. Multitud de detalles contados desde dentro que arrojan luz sobre asuntos poco claros de la actualidad. Wasdin estuvo desplegado en la Operación Tormenta del Desierto y aporta datos vívidos de la Batalla de Mogadiscio, donde acertó a un miliciano a 750 metros y fue herido en la tibia por una ráfaga de AK-47.
En 1993 las calles de Mogadiscio, la capital de Somalia, eran un hervidero de hombres armados. El país se hallaba inmerso en una guerra civil donde los Señores de la Guerra pugnaban por alzarse con la hegemonía. Los milicianos del caudillo más poderoso, Mohamed Farah Aidid, robaban el alimento enviado por la Comunidad Internacional y ametrallaban a la multitud hambrienta. Cuando Aidid utilizó una mina de detonación para matar a cuatro policías militares norteamericanos, el presidente Bill Clinton envió tropas de refresco para su captura, incluido Wasdin y otros tres Navy Seal.
La misión se orquestó el 3 de octubre y lo que empezó como una sencilla misión de captura, terminó con dos helicópteros Blackhawk derribados y con 19 estadounidenses muertos, dos de ellos, los Delta Force Shugart y Gordon, fueron paseados sin vida por una muchedumbre desmadrada, lo que presionó a Clinton para abandonar Somalia. Mike Durant, piloto del Super Seis Cuatro, fue hecho cautivo y liberado una semana después.
La batalla tiene muchos nombres: del Mar Negro, del Black Hawk derribado, o como los somalíes la llaman, Ma-alinti Rangers (el día de los rangers) y fue la batalla terrestre más importante de Norteamérica desde Vietnam hasta Afganistan en el 2001.
Olvidado episodio para las autoridades militares, fue el periodista del Philadelphia Inquirer Mark Bowden en Black Hawk Derribado el que reconstruyó fidedignamente el cerco a los 99 soldados estadounidenses en la antigua ciudad africana, y que posteriormente fue llevada a Holywood por Ridley Scott. Entrevistó a la mayoría de los rangers implicados y viajó a Somalia para hacer lo propio con los milicianos de Aidid. Tuvo acceso a los vídeos del avión espía del comandante Garrison, lo que le permitió dar coherencia a los sucesos segundo a segundo. Lógicamente encontró problemas para recopilar testimonios de los cuerpos secretos: la Delta Force y los Navy Seals.
El libro de Wasdin aparte de sumergirnos en el combate a pie de calle, complementa y se solapa al de Bowden de una forma sorprendente. Wasdin, que pasó los dos meses anteriores a la batalla realizando operaciones secretas en un piso franco, revela el doble juego que se seguía en la Embajada italiana. Dice que informaban a Aidid de cada movimiento estadounidense y a su vez apoyaban la labor de los cascos azules.
La batalla tuvo consecuencias políticas importantes. Según Bowden, acabó con el breve y emocionante periodo de inocencia que siguió a la Guerra Fría, una época en la que se creía poder barrer del planeta a los dictadores corruptos. El Gobierno de Estados Unidos fue testigo mudo del arranque genocida de Ruanda y Zaire un año después. Además se adoptó la decisión de no poner tropas estadounidenses bajo mandato de la ONU.
Pero este libro no solo narra pasajes de la historia bélica reciente de EE UU. Cuenta la superación personal de un hombre al que su padre pegaba de pequeño, cómo superó todos los esfuerzos físicos requeridos y, por último, cómo se reintegró a su vida civil. Fue guardaespaldas del embajador norteamericano en Filipinas, policía en un barrio conflictivo, vendedor de coches y hace poco se graduó en fisioterapia. Nunca quitó una vida por placer.
Carlos de Lorenzo















