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130 años de su nacimiento
Tórtola Valencia, el hechizo de ojos verdes |
18 junio 2012 |
En las fotografías y afiches de la época parece otra Mata-Hari, pero la bailarina española Carmen Tórtola Valencia fue, de hecho, una artista excepcional y comprometida con el arte de la danza. Esta renovadora del baile moderno nació en Sevilla, aunque fue trasladada a Londres de niña, donde estudió las culturas de Egipto, Babilonia, Persia e Indostán.
Su ascenso a la fama fue meteórico: Del Gaithy Theatre londinense, al famoso Foliés Bergere de París (receptáculo de actuaciones vanguardistas y sensuales, como las que daba la mítica Josephine Baker) y de ahí, al resto del planeta. Su estilo mezclaba todo tipo de influencias orientales, hasta el punto en que artísticamente solían referirse a ella como la encarnación del mito de Salomé.
Su extraordinaria belleza mediterránea rematada por unos profundos ojos verdes aderezaba el misterio de su vida privada. En España fue una figura controvertida; Se le conocen muchos amantes masculinos, sin embargo vivió con una mujer más joven que ella (Ángeles Magret Vilá); en teoría su hija adoptiva, pero muchos de sus biógrafos sostienen que pudo ser su amante. La vida bohemia le permitió mantener ese velo de duda, disfrazado de frivolidad, y contribuir además a diversas causas para la liberación de la mujer.
Se retiró por una promesa a cambio de la curación de la susodicha Ángeles Magret. Vivió en su torre de Sarriá, donde creó un museo de curiosidades, que a su muerte pasó a ser el germen del Museo de Arte Escénico de Barcelona.













