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II Guerra Mundial
Retorno a la Guarida del Lobo de Hitler |
21 septiembre 2012 |
Durante años, el que fuera uno de los cuarteles generales de Adolf Hitler, centro neurálgico de las operaciones militares del Tercer Reich para el frente Este, ha permanecido abandonado a los más variopintos menesteres, desde parque para la práctica del Paintball -ese juego de guerra con bolas de pintura- a un taller de cerámica, sin que se hubiera rescatado el verdadero valor histórico que encierran sus muros.
Menos siniestro sin duda que los campos de exterminio como Auschwitz-Birkenau, que sí ha sido conservado con el objetivo y la función de enseñar la terrible historia que contiene, la Guarida del Lobo es, sin duda, también un pedazo de la misma historia. De hecho, el lugar donde pudo cambiar el sino de Alemania, si la bomba que colocó en una de sus dependencias el coronel Von Stauffenberg para matar a Hitler, el 20 de julio de 1944, hubiera cumplido su cometido.
Ahora, el Gobierno de Polonia ha decidido exigir a la compañía que explota este recinto -Wolfs Nest- que restaure sus muros y lo dedique como museo histórico y centro educativo sobre la historia del lugar. El cuartel general de Hitler para el frente Este, se construyó en 1941 como un impresionante conjunto de edificaciones entre barracones, búnqueres y túneles, que albergaban aproximadamente a 2.000 hombres. En 1945, cuando el empuje soviético derrumbo las líneas defensivas alemanas, los nazis intentaron volarlo, con escaso éxito.
Tras la ocupación soviética y el posterior gobierno satélite de Moscú, se abrió como sitio turístico pero sin ningún proyecto educativo detrás, ni materiales, ni información sobre el recinto, un requisito indispensable para poder apreciar y entender el significado y función de las toneladas de hormigón que se erigen solitarias en mitad del bosque. Tras la caída del bloque comunista, la situación no mejoró, Wolfs Nest, construyó un restaurante, y un hotel e instaló un campo de tiro en las antiguas dependencias del Mariscal Jodl. Era, en definitiva, más una atracción de feria para pasar el día que un centro educativo que preservara la historia del lugar.
La compañía ha prometido ahora que instalará un teatro donde se exhibirán documentales que expliquen los aspectos del conjunto militar, se restaurarán más aréas de la edificación, ahora en ruinas, y se acometerá un completo proyecto para tratar de sumergir al visitante en cómo se vivía allí durante la época nazi, y cuáles fueron las decisiones que allí se tomaron y que tanto sgnificaron para el destino de Polonia y de la humanidad.
Julio MARTÍN ALARCÓN













