Héroe casual, como casi todos los héroes, Antón Alonso Ríos lo fue doblemente, y acaso más con ese su verdadero nombre y su auténtico oficio, el de maestro de escuela, que con los que usó para conservar la vida que los sublevados contra la República querían arrebatarle y con los que protagonizó una gesta alucinante: Afranio de Amaral.
Este contenido no está disponible para ti. Puedes registrarte o ampliar tu suscripción para verlo. Si ya eres usuario puedes acceder introduciendo tu usuario y contraseña a continuación:






