Cuando el 21 de febrero de 1921 entró en Teherán la Brigada Cosaca del general Reza Khan, el Imperio persa se hallaba en un proceso de desintegración que aún no se ha detenido. Reza Khan estaba entonces al frente de estos regimientos de caballería, que integraban la unidad de élite del ejército persa, organizada y uniformada a semejanza de los famosos guerreros rusos. Como le sucedió al otomano, ocupado por los Aliados tras la I Guerra Mundial, del Imperio persa solo quedaba el recuerdo de un glorioso pasado. Si los turcos se esforzaban, dirigidos por Ataturk, en expulsar a griegos, franceses y británicos, Irán, pese a haber sido neutral, estaba dividido en tres grandes territorios.
Este contenido no está disponible para ti. Puedes registrarte o ampliar tu suscripción para verlo. Si ya eres usuario puedes acceder introduciendo tu usuario y contraseña a continuación:






