Identificado como el “primer criollo universal”, Sebastián Francisco de Miranda Rodríguez destaca por su formación intelectual, por los combates que realiza en África, Europa, Asia y América, por sus ideales revolucionarios y por relacionarse con los personajes más importantes de su época. No obstante, carece del peso requerido por la sociedad blanca criolla de Venezuela, que siempre le ve como el hijo de un comerciante canario, quien quiso usurpar privilegios destinados sólo a la clase principal. Esta condición, sin duda, ayudará a definir su sino.
Este contenido no está disponible para ti. Puedes registrarte o ampliar tu suscripción para verlo. Si ya eres usuario puedes acceder introduciendo tu usuario y contraseña a continuación:






