La aventura de Lawrence de Arabia

Ante la comprometida marcha de la Gran Guerra, Gran Bretaña pactó la sublevación de Husein de La Meca contra Turquía. Recordamos cómo le prometieron un gran reino con las regiones árabes del Imperio otomano mientras se las repartían con Francia. Lawrence fue uno de los instrumentos utilizados y sacrificados en ese doble juego

Edad contemporánea La aventura de Lawrence de Arabia

Clayton: he decidido partir solo hacia Damasco y espero que me maten en el camino; por lo que más quiera, trate de aclarar este asunto antes de que llegue más lejos. Los estamos convocando a combatir por nosotros con una mentira y yo ya no puedo soportarlo más”, le escribía Thomas Edward LawrenceLawrence de Arabia– al coronel Gilbert Clayton, jefe del Arab Bureau (servicios de información militar dirigidos al mundo árabe, con base en Egipto), a comienzos de junio de 1917, semanas antes del ataque y toma de Aqaba.

El viaje no se realizó y la carta no se envió, pero demuestra la tremenda contradicción en que se desenvolvió la misión de Lawrence en Arabia: la lealtad hacia su país enfrentada con el cumplimiento de las promesas hechas a los árabes. En esa época, ya conocía que Gran Bretaña incumpliría sus compromisos con el jerife Husein, alma del levantamiento árabe, pero él estaba obligado a activar aquella sublevación como si Londres se aprestara a hacer honor a lo prometido.

Lawrence, al volante de un automóvil militar Talbot, en el desierto jordano, en 1918. A su lado, Feisal y, tras él, Auda, el caudillo howeitat.

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