Nacida en 1814 e hija de Leocadia Zorrilla, Rosario Weiss aprendió a dibujar junto a Goya, quien a los siete años le “hacía plantillas, esbozos a lápiz o a pluma, que luego ella retrazaba”. De ellos hay una gran colección en la Biblioteca Nacional que, gracias al trabajo de investigación de López Rey en los años cincuenta, se supo que eran dibujos de colaboración entre Goya, como maestro, y Rosario, como alumna.

A ello se suma el trabajo investigativo que ha llevado a cabo Carlos Sánchez Díez en la colección de la Fundación Lázaro Galdiano en 2014-2015, que ha permitido ampliar el número de dibujos conocidos de esta artista y ha servido para identificar algunos de los retratados que figuraban como anónimos.

Con cerca de un centenar de obras, la muestra Dibujos de Rosario Weiss (1814-1843) reivindica en la Biblioteca Nacional hasta el 22 de abril a una mujer independiente, que vivió de su trabajo como artista y disfrutó en vida de gran reconocimiento como retratista, copista y litógrafa en un mundo de hombres.

"Retrato de Goya", por Rosario Weiss, Burdeos, 1826, lápiz negro sobre papel, Madrid, Museo Lázaro Galdiano.
“Retrato de Goya”, por Rosario Weiss, Burdeos, 1826, lápiz negro sobre papel, Madrid, Museo Lázaro Galdiano.

Dos años antes de morir, Goya consigue que Rosario entre en la escuela de dibujo y litografía de Pierre Lacour (1778-1859) en Burdeos, con quien adquiere una formación más académica, que es el estilo que va a marcar toda su carrera.

Cuando Goya muere en 1828, Rosario tiene catorce años. En 1833, a punto de morir Fernando VII, se declara una amnistía y la joven y su madre regresan de Francia y se instalan en Madrid. Comienza entonces la carrera profesional de Weiss, que para subsistir copia obras de los grandes maestros del Prado y de la Real Academia de San Fernando.

En 1837 se funda el Ateneo Artístico y Literario de Madrid, del que se hizo socia, y participa en las exposiciones y en las sesiones de competencia, donde los socios realizaban apuntes del natural. Hizo retratos a lápiz de literatos, que luego litografiaba, y en 1840 fue nombrada miembro de la Real Academia de San Fernando. Murió en 1843, a los veintinueve años, cuando comenzaba a disfrutar de reconocimiento.

"Dromedario con su guía", por Weiss y Goya, h. 1824, lápiz litográfico sobre papel, Madrid, Museo Lázaro Galdiano.
“Dromedario con su guía”, por Weiss y Goya, h. 1824, lápiz litográfico sobre papel, Madrid, Museo Lázaro Galdiano.

En la muestra destacan los retratos que realizó de Goya, Mesonero Romanos, Guillermo Weiss, el marqués de Benalúa o una dama de Burdeos, además de algunos paisajes. También hay litografías, como las que hizo de Espronceda, Larra o Zorrilla, y las tituladas Autorretrato y El genio de la Libertad, así como algunas de sus pinturas, entre ellas, Francisco de Goya, Los duques de san Fernando o Ángel custodio. A las piezas anteriores se unen dibujos que el pintor aragonés elaboró para el aprendizaje de Weiss, como Mendigo, Dromedario y Pantera.

Ángela Sanz

*Artículo publicado en La Aventura de la Historia, número 233.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here