Su padre, que era mecánico de la compañía ferroviaria y judío no practicante, se había trasladado a Berlín desde Danzig, antes de que Eduard naciera el día de Reyes del año 1850. Y su tío había sido editor de un periódico muy leído en los círculos obreros de su época. Pero nada de eso hacía presagiar lo que llegaría a ser Eduard Bernstein. Algunos dicen que su biografía es fundamental para los orígenes de la socialdemocracia. No se equivocan, aunque tal vez debamos recordar a Bernstein, por encima de todo, como el primero que, procediendo del propio marxismo y habiendo sido amigo y lector de Engels, comprendió y explicó por qué la teoría sobre la que se levantaron los partidos socialistas de la II Internacional estaba, en lo fundamental, equivocada y podía conducir, si no era profundamente revisada, a una política en la que la tiranía de unos fines mal entendidos condujera a una forma de gobierno horriblemente opresora.
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