Entrada al Centro Etnográfico de Os Teixois, al que se llega desde Taramundi tras cruzar el puente medieval de la Escadema.
Entrada al Centro Etnográfico de Os Teixois, al que se llega desde Taramundi tras cruzar el puente medieval de la Escadema.

En ningún otro lugar de la geografía peninsular española tendrá el viajero amante de las tradiciones la oportunidad de admirar una colección de testimonios histórico-artísticos, arqueológicos y etnográficos tan impresionante vinculados con la civilización celta como en el concejo de Taramundi. Desde un castro hasta monumentales artilugios hidráulicos, pasando por los cortines, molinos, corripas, mazos, ferrerías y los tres tipos tradicionales de almacenes elevados para conservar el grano y los alimentos (hórreos, cabazos y paneras), este municipio asturiano cuenta con la mayor cantidad de museos etnográficos, en pleno funcionamiento y abiertos todo el año, de toda la Península, en los cuales la mayoría de sus artilugios tienen raíces célticas.

Cultura castreña

El castro de Taramundi, descubierto en los años ochenta, conserva la esencia de la cultura castreña de los poblados celtas del norte peninsular. Es importante su orientación, a mediodía, sobre la ladera de una colina que se precipita sobre los profundos cauces del Cabreira y el Turía, y cuya amplitud debió de haber rebasado en su época gran parte de la villa de Taramundi.

Visión del castro de Taramundi; ; al frente, la zona meridional.
Visión del castro de Taramundi; ; al frente, la zona meridional.

Estaba rodeado de murallas, levantadas con la llegada de las legiones romanas, y contaba con un foso exterior de unos cinco metros de profundidad, cuyo trazado se desarrollaría, en parte, donde actualmente se encuentra la calle de los Castros. Las viviendas tienen diferentes tamaños y formas; todas ellas están realizadas con muros gruesos de piedra de pizarra silúrica, muy abundante en la zona, y se apoyan en la roca viva, a base de losas que presentan un buzamiento hacia el oeste de 45º, y cuyas paredes no están denticuladas entre sí; los muros más antiguos son los de diseño curvo. Nos llama la atención la armoniosa habitabilidad de este castro, con una calle central que comunica con las diferentes áreas y viviendas. Todo ello, realizado en piedra de pizarra, se asienta sobre la roca natural de la montaña.

Glosario
Cabazo: secadero y almacén elevado destinado a la conservación del maíz (la mazorca); el cabazo asturiano es una mezcla del cabazo gallego y del hórreo asturiano.
Corripas: cercas de piedra realizadas en el interior de los bosques para guardar las castañas durante las recolecciones otoñales.
Cortín: recinto de piedras (circular u oval), con una puerta de acceso cerrada, destinada a proteger las colmenas de las abejas contra el ataque de los osos.
Ferrería: en ellas se fundía el mineral de hierro en lingotes.
Mazos: conjunto formado por la máquina para batir el hierro y el edificio que lo alberga. En los mazos se trabajaba para estirar los lingotes de hierro y dar forma a los utensilios y herramientas, por efecto de la energía hidráulica.
Panera: así son llamados a los hórreos más grandes –de seis u ocho patas– en el Principado de Asturias.

Lo sorprendente es el hallazgo que, recientemente, se ha producido en las excavaciones del castro de Taramundi, concretamente en la zona más baja del mismo, a pocos metros de la muralla que cae en talud sobre el desfiladero. Se trata de la casa del druida, que era la única vivienda que tenía que estar cubierta.

La sala central está provista de una rampa de piedra azulada que conduce a la bañera, también de pizarra, donde el guerrero era introducido para recibir el baño purificador antes de entrar en combate, con agua procedente de un manantial próximo al castro, que se calentaba en un horno anexo. El fuego encendido en este horno, además de calentar el agua, crearía una atmósfera de vapor en la cámara, generando una sauna, y los usuarios estarían probablemente sentados en bancos de madera sobre el enlosado de la sala de vaporización.

Molino harinero y panera en la aldea de Os Teixois, a solo cuatro kilómetros de distancia de la villa de Taramundi.
Molino harinero y panera en la aldea de Os Teixois, a solo cuatro kilómetros de distancia de la villa de Taramundi.

También, en esta sagrada estancia, los sacerdotes celtas, ataviados con túnica blanca, procedían a llevar a cabo sus ceremonias y ritos iniciáticos de vaticinios y curaciones, especialmente durante los solsticios y equinoccios. En Portugal estas estancias son conocidas como pedras formosas. Este sagrado recinto sería transformado en prostíbulo cuando las legiones romanas aniquilaron a los hombres del castro y violaron a sus mujeres.

El origen del castro de Taramundi se remonta a los siglos VII y VI a.C. Alcanzó su mayor apogeo en el IV a.C. y fue arrasado, como la mayoría de los castros del noroeste peninsular, por las legiones en el siglo I a.C., después de doscientos años de guerras contra el invasor romano.

Pan de espelta y centeno

A pocos metros del castro, frente al punto donde el río Cabreira entrega su caudal al Turía, se encuentra el conjunto etnográfico de Mazonovo. Se trata de uno de los museos más interesantes, a nivel mundial, para admirar las diferentes formas de obtener harina y elaborar pan desde tiempos prehistóricos, y que además permite al viajero comprender mejor los diferentes artilugios que mejoraron la calidad de vida de los pueblos y gentes de esta zona del Cantábrico hispano. Recordemos que los celtas hacían pan con harina de espelta y centeno.

Después, tras cruzar el puente medieval de la Escadema, dejando a nuestra derecha la fuente de La Maleta y el caserío de La Granda, nos dirigimos a Os Teixois, sobre la orilla derecha del arroyo As Mestas, afluente del Turía. Situado en la ladera opuesta del valle se encuentra el conjunto de Esquios, que llama la atención por su bucólico emplazamiento, desde donde se puede acceder fácilmente a Os Teixois, después de pasar junto a la ermita de Santo Domingo.

Colmenas de abejas en el interior de un cortín de Os Teixois, a solo cuatro kilómetros de distancia de la villa de Taramundi.
Colmenas de abejas en el interior de un cortín de Os Teixois, a solo cuatro kilómetros de distancia de la villa de Taramundi.

La aldea de Os Teixois, a solo cuatro kilómetros de distancia de la villa de Taramundi, conserva el mejor conjunto etnográfico del Occidente de Asturias, formado por un mazo y ferrería, molino, batán, rueda de afilar y pequeña central eléctrica, y todo ello en funcionamiento, con sus casas y demás construcciones tradicionales acurrucadas sobre la ladera izquierda de As Mestas. Un destino frecuentado por más de 25.000 personas al año y felizmente regentado por Luis Legazpi Lastra, quien, además, es apicultor y elabora con sus colmenas, que están dentro de cortines, una nutritiva miel de brezo muy rica en hierro.

Jesús Ávila Granados

*Artículo publicado en La Aventura de la Historia, número 242.

 

5 COMENTARIOS

  1. Yo excavé en el castro de Taramundi con el equipo de Ángel Villa en 2002, allí no apareció ningún rastro de cultura celta, pero sí de culturas prerromana autóctonas y de romanización. Tampoco apareció ningún resto que muestra signos de violencia contra romanos o cualquier otro pueblo

  2. O muiño (molino) e o canastro (panera) son de estructura idéntica a los que se pueden encontrar en cualquier localidad Gallega, al igual que el Castro con su Eira central y los Cortizos (Cortín) entre “balados”.

  3. Cabaceiro, silo pequeño de mimbre y paja, nada parecido al hórreo o canastro más sólido y de mayores dimensiones. Tengo que hacer notar que la Wikipedia contiene demasiados errores, no puede tomarse como referente, Rianjo, Sanjenjo… (No existen), Es Rianxo, Sanxenxo

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